martes, 18 de mayo de 2010

Ronchas

***
Ronchas


Una ronchita pequeñita
broto al costado de mi barriga
le avise muy preocupado a mamá:
-¡No te la vallas a rascar!

Y como todo buen niño
hice todo lo contrario
a lo extrictamente encomendado...

La ronchita
de repente me dijo:
-Mira ya vinieron mis hijas.
¿Nos puedes dar asilo?

-Nadamás no hagan mucho ruido.
-¡Entendido, gracias muchachito!

Las ronchitas
se sintieron como en casa,
unas se mudaron a mi espalda
otras a mi menuda cabellera ondulada.
Mientras yo finguia
no sentir nada...

Pobrecillo de mi, enronchado.
Ya no sabia que hacer.
Me rascaba en la pared,
Me tapaba mi cara de angustiado
con las mascaras que ayer había fabricado.

Como que noté, yo chiquillo
un poco de alivio
cuando la mascara cayo a mi ombligo.

Entonces se me ocurrio
llenarme el cuerpo con papelillos
que me encontre en mi folder amarillo.

Y una ronchita impertinente
que me da una mejor receta
para quitar sus molestias:

-Agarra un lapiz
y sobre los papelillos
escribe lo que vez en tu nariz.

Yo chiquillo enojado
no me quedo más que hacerle caso.

Y empece a escribir y a escribir
y a quitar y a quitar
los papelillos que había puesto
sobre mi enrojecido cuerpo.

-Ya vez, nosotras no causamos la comezón.
La que la causa es tu don
que desde hace tiempo se durmio
¡mi niño escritor!

----

Caray mi comezón por escribir creí que poco a poco se me iba a quitar, pero conforme pasan los años aumenta y aumenta y mi único consuelo es seguir escribiendo...Aunque a mamá no le guste... u___u

No hay comentarios:

Publicar un comentario